Anarquismo
Muy buena explicacion sobre Que Es La Anarquia?
Anarcosindicalismo
El anarcosindicalismo que inicia su andadura hacia el último tercio del siglo XIX se convertirá en la tendencia hegemónica del anarquismo en el siglo XX. El anarquismo pretende ser una herramienta de lucha en una doble vertiente: reformista y revolucionaria. Reformista en cuanto a buscar mejores situaciones para l@s asociad@s actuando dentro de la sociedad capitalista, y revolucionario en cuanto que pretende destruir esa misma sociedad para instaurar una sociedad libertaria.
El anarco-sindicalismo es en esencia federalista y la misma organización se convierte en una "escuela" de anarquismo federalista en cuanto a que las organizaciones anarco-sindicales funcionan de esta manera: libre asociación, asamblearismo, federalismo libertario, democracia directa y autogestión económica. A su vez el anarcosinsicalismo es una estrategia para llegar a la sociedad libertaria, y esta puede expresarse de dos maneras: 1) organizando a la sociedad de forma que sea factible una revolución social con posibilidades de éxito y 2) captando funciones y campos de la sociedad capitalista creando cooperativas de producción autogestionadas fuera de la lógica capital-autoridad.
El anarcosindicalismo tubo sin lugar a dudas su máximo esplendor bajo el estado español, llegando a tener la anarcosindial CNT 2 millones de afiliados en año 1936, en un país de apenas 23/24 millones de personas de aquella. Durante la Guerra Civil (19936-39) la CNT emprendió paralelamente a la guerra la Revolución Social demostrando la validez de la organización social anarco-sindical, gestionando los servicios (transporte público, telefonía...) en ciudades industriales como Barcelona, o colectivizando el agro (aumentando en torno a un 33% la producción en el 1936 en el campo aragonés).
Insureccionalismo
Tanto las tesis anarcosindicales como municipalistas comparten la idea de que no se puede conseguir tras una revolución (pacífica o violenta) nada que no esté en la sociedad vieja en germen, de ahí que intenten germinar dentro del sistema los nuevos valores y modos de coordinación social. El insurreccionalismo no niega completamente esta idea, pero considera que el federalismo –e incluso el asamblearismo- no es el método idóneo para llevar a cabo la revolución. El insurreccionalismo aboga por la construcción de situaciones de insurrección mediante sabotajes, para esto considera necesaria la organización informal. La organización informal o efímera no es una federación sino una unión de la lucha en el tiempo: bajo un nombre o eslogan, para un fin concreto se realizan las acciones, coordinando las campañas a nivel horizontal e implicando sólo ha quines así lo asuman, sin caer así en el encorsetamiento. Poca capacidad de maniobra y lo monolítico de los sistemas federales.
El insurreccionalismo, a su vez, está en contra de cualquier participación desde dentro del sistema (de la institucionalidad del sistema) abogando por un lucha abierta y directa.

